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Mayo 21, 2008

De la pimienta a la alergia, de Kristen Bell a Miley Cyrus

Publicado en:Estrellas de Hollywood

Miley CyrusHonestamente, me resistía. Es demasiado fácil, demasiado morbo involucrado. Los protagonistas, apenas cambian de nombre. Sí, estimados, estoy hablando del “Caso” Miley Cyrus, la estrella teen del show de Disney “Hanna Montana”.

Hay algo que siempre me generó curiosidad de la sociedad norteamericana. Por un lado, sus programas tienden a estimular todo lo erótico, con una fuerte sexualidad implícita. El éxito de un film, muchas veces, está dado por la capacidad del relato de combinar lo que sea que cuenta con dosis de violencia y sexo. Es una receta más vieja que la historia del mundo. Sin embargo, permanentemente, casi como una respuesta que sigue de manera perfecta los lineamientos de la física, esos estímulos fuertes que propone la ficción televisiva y cinematográfica encuentran una reacción igualmente conservadora, escandalizada por aquello que su propia sociedad alimenta diariamente.

El escándalo Cyrus comenzó con dos sets de fotos. Unas, en que se la veía haciéndose la traviesa con una amiga. Otras, con su novio. Mostraba un poco de sostén y se la veía besándolo. Terrible. Nocivo. Porque los adolescentes son célibes y no salen de sus casas hasta que cumplen la mayoría de edad. Acá, se combina un poquito de morbo y de hipocresía, ambos en altas dosis. El problema de Cyrus, como ocurre históricamente con las estrellas teen, es que es una figura pública (bueno, ahora más, y la figura de esta figura también; perdón, era muy fácil). De golpe, estos pequeñitos adultos tienen que reprimir de todo, actuar todo el tiempo como si fueran una extensión del personaje angelical que interpretan en la ficción. Eso, simultáneamente viviendo la vida de Hollywood.

Históricamente, también, son los propios padres quienes impulsan a sus hijos por esos terrenos. Dejan de ser padres para ser agentes. Y, ahora, con internet, todas esas fotos que antes circulaban con mayor dificultad, vuelan.



Después vinieron las fotos con Annie Leibovitz en Vanity Fair. Dicen que ninguna publicidad es mala. La web de Vanity Fair colapsó de la cantidad de visitas que recibió cuando salió la fotografía donde Cyrus aparece semidesnuda en las imágenes que acompañan la entrevista que la publicación le realizó. Primero estaba feliz, las fotos le parecían artísticas, y luego cambió de opinión. Nadie sabe la presión que puede haber ejercido Disney, la gigantesca corporación obsesionada con su percepción externa como responsable y protectora de la moral y las buenas costumbres. Curiosamente, es bastante usual que las “niñas Disney” salgan bastante perversitas… ¿a alguien le suena, por ejemplo, una tal Christina Aguilera? En fin, en el medio, está Billy Ray Cyrus, cantante country que va montado sobre el éxito de su hija. De hecho, papá Cyrus está en alguna de las fotos y, si uno no sabe quién es él, la pose junto a su hija es algo sugerente, sobre todo porque papá Cyrus parece un modelo masculino.

La fotografía de Leibovitz, per se, no es para tanto. Es una imagen, de hecho, clásica; ella no está desnuda, sino cubierta por una suave tela. Ella posa casi sin maquillaje, y la dominante de color que se le aplica está más o menos desaturada. Cada uno podrá realizar una apreciación personal, incluso teniendo en cuenta la edad. Pero, en esa imagen, Cyrus es más una ninfa que una femme fatale en apuros. La fotógrafa salió a, en cierta forma, disculparse y defenderse a un tiempo, esgrimiendo que la fotografía (como sostengo acá t ambién) fue malinterpretada. No obstante, la Coalición Cristiana de Amérca (CCA) reclamó a Disney que le reclame a Cyrus una disculpa pública.

Además. en Vanity Fair también está el backstage de la sesión, donde Cyrus parece estar pasándola bien. Se podría decir, también, que la asesoraron mal, que papá Cyrus aprovecha la fama de su hija para mejorar su carrera de músico. Pero eso sería ser mal pensado, ¿verdad? La chica, por joven, no tiene por qué ser estúpida, pero, como es menor de edad, hay un mayor firmando el permiso. Y Billy Ray Cyrus aparece contento también de salir en las fotos. Lo cierto es que esa imagen que ha sido híper consumida estos días no es algo grave, aunque, obviamente, ustedes pueden disentir.

Si Cyrus fuera mi hija, lógicamente, no me haría mucha gracia. Pero tampoco es tan grave; lejos está esta chica de ser Amy Winehouse, el ícono reinante de chica con problemas. Y las iniciales fotos del escándalo tampoco son la mar de terribles. Un pequeño problema, quizás, es que Cyrus es una figura pública. Por eso, quizás, se habla más de ella y de esas imágenes que de cualquier otra cosa en el último tiempo. Eso, salvo el embarazo de Ashlee Simpson.

Halle BerryY, siguiendo con la línea perversilla, Kristen Bell, la heroina de “Veronica Mars”, “Héroes” y, ahora, “Forgetting Sarah Marshall”, admitió que tiene guardado su uniforme del colegio para el día que se case. Está bien, porque, en los personajes que interpretó hasta ahora, ninguno de sus vestuarios alimenta demasiado la imaginación.

Por su parte, Halle Berry sí ha tenido sus atuendos atractivos, como el de Gatúbela o el de Tormenta, para la saga “X-Men”. La buena de Halle se llevó ese traje y lo usa para momentos íntimos. Como dice ella misma “Tormenta no tiene sexo en las películas, pero Tormenta tiene mucho sexo en mi casa”. Hombres, recojan sus mandíbulas y lenguas desenrolladas del piso, que no queda bien.

Enlaces externos:

Videos de Hannah Montana

Novedades de la serie “Héroes”


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