Renée Zellweger, una actriz gracias al destino
Publicado en:Estrellas de Hollywood

Renée Zellweger nació el 25 de abril de 1969 en la ciudad de Katy, Texas. Lo que muy pocas personas saben, es que ella nunca tuvo un llamado o interés por la actuación mientras fue una niña o adolescente, sino que su gusto por la actuación fue un hecho que se le presentó de casualidad, como si el destino le hubiera tenido algo preparado que la volvería tan exitosa como lo es ahora.
En sus años de escuela secundaria, que rondaban los años 80, se le podía ver a Renée Zellweger con el típico cabello ochentero en forma de fuente de agua, con el cerquillo muy bien distribuido y con el delineador de ojos muy bien empleado para la época.
Pero las cosas y su propia vida cambiarían abismalmente cuando ella ingresó a la Universidad de Texas, en Austin, en donde Renée Zellweger actuó en producciones de teatro universitarias con el futuro rompecorazones de Hollywood, Matthew McConaughey, quien casualmente estaba en su misma clase.
Lo más curioso de esto es que ella nunca tuvo intenciones de entrar a esa clase, sino como muchas cosas que nos están deparadas por el destino, ella eligió esa clase por el simple hecho de que encajaba en su horario, como tantos otros cursos que uno suele tomar simplemente para quedarse un buen rato en la universidad y no perder el tiempo entre clase y clase.
Ya por el año 1993, Renée Zellweger había tomado las cosas muy en serio y había empezado a actuar profesionalmente. Por ejemplo, unas de sus primeras películas fueron: Dazed and Confused, Texas Chainsaw Massacre: The Next Generation y Reality Bites.
Ella declaró que en esa primera etapa, los papeles que le ofrecían no eran los más interesantes papeles, sino todo lo contrario, eran papeles encasillados de la amante, la mujer de una noche, la rubia sexy en vestido negro e incluso de prostituta.
Pero no fue hasta el año 1996, en donde pudo demostrar que tenía talento para interpretar papeles más allá de los clichés que ya he mencionado. Ese año interpretó a la esposa de Tom Cruise en la película Jerry Maguire, lo que hizo que Renée Zellweger se ganará un nombre en la escena cinematográfica. El director luego declaró que tomó a Renée Zellweger para el papel de la esposa de Tom Cruise en la película porque “ella hace recordar a una especie de hermana, amiga o a alguien de quien has estado enamorado antes o ahora”. Las cosas irían de viento en popa en los años siguientes, ya que en 1998, actuó en la gran pantalla también junto a la legendaria Meryl Streep en la película One True Thing.
En 1999 se puede decir que su carrera llegó a una especie de cima de la que ya nunca se bajaría esta actriz. Ella y el comediante por excelencia Jim Carrey, a quien conoció en el set de la película de los hermanos Farrelly, Me, Myself & Irene, admitieron ser más que simples compañeros de trabajo. Jim Carrey declaró por aquel entonces que “ella es una absoluta gema de ser humano”. Sin embargo, después de un año de estar juntos, Carrey y Zellweger se separaron.

En el 2001, Zellweger escogió el peor momento para ir al baño a sonarse la nariz o lo que sea durante Los Globos de Oro. Cuando nombraron a la Mejor actriz en una Comedia por Nurse Betty, ella estaba en el baño de damas. Renée Zellweger luego declararía: “pensé que tenía algo en los dientes. Así que fui al baño a chequear”.
Ese mismo año, vendrían para ella uno de los papeles más inolvidables de todos los tiempos, un papel con el que se deben identificar muchas de las personas que luchan contra su peso a diario. Para interpretar ese papel, la actriz tuvo que someterse a una dieta rica en calorías, es decir, a la inversa de las que muchas mujeres toman para bajar de peso.

Ella consumía a diario barras de chocolate, milkshakes de chocolate y pizza, llegando a ganar 10 kilos para la película El diario de Bridget Jones. Ese personaje fue hilarante y se robó el corazón y la identificación de muchas de las mujeres que pasan por lo mismo. Ella recibió por ese papel nominaciones para el Globo de Oro y los Oscar, probando que todos se habían equivocado al considerar que no era apta para el papel de Bridget Jones.
No obstante, la versión gorda de Renée Zellweger no dudaría mucho, ya que llegó a perder peso inmediatamente después de interpretar al personaje de Bridget Jones, y estuvo lista en ese entonces para interpretar un interesante papel en el musical Chicago, en donde ganó su segundo Globo de oro y otra nominación a los Oscar. Pero no tardaría mucho en conseguir la estatuilla dorada tan ansiada, pues en el año 2004 ganó el Oscar por su interpretación como actriz de reparto en la película Cold Mountain.
Entre otros amores que se le han conocido tenemos su romance con el rockero Jack White que duró tan sólo un año, y después en el 2005, se casó, después de 4 meses de noviazgo con Kenny Chesney, estrella del country en las Islas Virgenes, pero tan sólo después de 4 meses, ambos pidieron la anulación por no tener el mismo objetivo en el matrimonio.

Este año la vimos en la película Leatherheads, junto a su amigo de siempre George Clooney.
A modo de resumen, vemos que la actriz Renée Zellweger fue salvada por el destino de ser cualquier otra cosa menos actriz, una profesión en la que ella es excelente y que además le ha dado muy buenos frutos, tanto a nivel profesional como personal, sino no hubiera cobrado por la segunda parte de Bridget Jones la suma de 15 millones de dólares, ¡menuda suma!
Redes Sociales