Hay bodas que son silenciosas, como la de Jay Z y Beyoncé, que ocurrió en un soplido, en un abrir y cerrar de ojos, apenas el batir de alas de una mariposa. Un día fueron a buscar los papeles, al día siguiente ya se habían casado. Fulminante. Bueno, no, no todo el mundo es así. Por ejemplo, Ashlee Simpson y Pete Wentz.
Lo positivo de esta parejita es que, además de relatar cada preparativo y hacer comentarios jocosos sobre cada rumor de embarazo de Ashlee, son una pequeña, superficial pero efectiva, máquina de citas.
Cuando se habló por enésima vez del hipotético embarazo de Ashlee, ella misma, en el show de Ellen Degeneres, declaró, riéndose “¿acaso luzco como si me hubiera comido diez hamburguesas con queso? yo creo que no”. Antes había dicho “El tiempo dirá” y vaya uno a saber qué es lo que dirá luego. En el interín, quiebra la cintura, elude las preguntas y sigue. Es molesto, pero, como dicen, ninguna publicidad es mala, especialmente cuando tu tercer álbum está saliendo a la venta. Antes, su prometido había dicho que no le molestaba en lo absoluto estar de segundo plano cuando las luces se prendían. A todo esto, su tercer disco, “Bittersweet World”, salió hace poco a la venta, con éxito, pero con reseñas desparejas.
Recientemente corrió la voz de que los diamantes que Pete Wentz le compró a su futura esposa - la boda se supone que será en Mayo - eran “diamantes en conflicto”. Quienes hayan visto “Diamante de Sangre”, saben de qué hablo. Quienes no lo hayan hecho, les comento que dichas piedras provienen de y son usadas para financiar gobiernos represivos en África. Desde el film de Edward Zwick, comenzó una campaña sostenida de denuncia de las joyerías que trabajan con esos diamantes.
El asunto, entonces, era que, supuestamente, Wentz había comprado eso para Ashlee. Por eso, el bajista de Fall Out Boy fue a los premios NME con una camiseta que tenía la leyenda “La Coltan es un diamante en conflicto”. Coltan es una piedra que, más allá de lo cosmético, es muy preciada por su uso en la tecnología de hoy en día y que se encuentra mayormente en la República del Congo. “Es un tema que me importa”, comentó Wentz, mientras que dijo que, si bien no tiene forma de comprobarlo fehacientemente, confía en los joyeros a quienes compró los diamantes.
Al margen, la cita simpática de la velada vino cuando se le preguntó si con tanta causa social le quedaba tiempo para planear la boda. Todos saben, de todos modos, desde ustedes hasta mi abuela, que quien arma la boda es la novia, mientras que el novio se limita a asentir. Por eso, como dijo Pete, que dijo que está involucrado, pero de manera “periférica”, porque “sé quien manda”.
La Simpson mayor, mientras tanto, le festejó el cumpleaños 28 a a su actual novio, Tony Romo, de una manera interesante. La torta, se supone, va en un platito y se come con cucharita o tenedor y, para limpiarse, se usa una servilleta. Jessica prefirió usar su lengua. Romo, quarterback de los Dallas Cowboys, por su parte, no presentó la más mínima queja.
Algo aturdida o una sensual loquilla, ustedes decidirán. Kelly Clarkson va, quizás no tan lentamente, dejando atrás la imagen bella y angelical que le valiera en “American Idol”. Usualmente, es a la inversa: alguien con mala fama, intenta dar imagen de cambio. Pero no Clarkson.
En recientes declaraciones admitió que le encanta andar desnuda por su casa. OK, no hay nada de malo ni de extraño en eso. No le molesta andar desnuda cuando está acompañada… Ahá, bueno, suponemos que hay mucha confianza con esa gente. Pero, tampoco le molesta andar desnuda si hay cualquier gente, incluso aquella que no conoce.
Finalmente, Carrie Underwood. Sí, “American Idol” otra vez. Carrie, que ahora ya tiene fama propia, salió a hablar sobre el tema suyo que ganó el Grammy, “Before he cheats”, donde, entre otras cosas, una mujer le destruye el coche a su novio. Para que nadie piense que ella incita la violencia, aclaró que, si bien ella fue engañada alguna que otra vez, “no recomendaría dañar propiedad”.
Y, ya que estaba, en la misma entrevista para InStyle, Underwood dijo que ahoga sus penas en sundae. Como estaba con el tema de la comida y los dulces, siguió eso con admitir que es un poco obsesiva con su imagen corporal. La cantante es una de esas personas que anda con el anotador, contando cuántas calorías, cuántas proteínas, fibras, etc., etc., etc. Es que sube 2 kilos y ya se le notan… en fin… Comentario de rigor, dijo también que ocurre, muchas veces, que sale de la ducha, se pone la loción (presten atención, por favor), se mira al espejo y no le gusta lo que ve (hombre, pueden ofrecerse de voluntarios para ir a levantarle el ánimo).
Como cereza del postre, Underwood reconoció que, pese a lo autocrítica que es con su cuerpo, está conforme con el “90%”, incluso los dientes. Probablemente haya sido el agradecimiento más curioso en un tiempo, porque la ex campeona de “American Idol” elaboró “A veces me pregunto si mi ortodoncista sabe lo importante que fue para mi”.
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1 Comentario en “Ashlee Simpson niega otra vez que está embarazada y su novio que haya comprado “diamantes de conflicto””
[...] que si a todos les parece extraño es que Ashlee Simpson luce una tremenda barriga, y con lo de moda que se han puesto los nacimientos de mellizos, pues [...]